Creo que voy a empezar por el principio, ¿cuál debería ser la motivación para operarse? Motivación, es una palabra que viene del latín moveré que significa mover o impulsar, es aquello que nos mueve a actuar y nos impulsa a tomar decisiones y a realizar cambios

Motivaciones para operarse hay muchas, quererse ver bien, querer cambiar algo que no nos gusta y nos genera incomodidad, cambiar algo físico que ya no es coherente con nuestra forma de pensar y vivir la vida o buscar maneras de reencontrarnos con nosotros mismos y de recuperar algo que hemos perdido por el paso del tiempo, la maternidad, la obesidad o los cambios inherentes a la vida.

Creo que todas las razones son válidas, lo más importante es que obedezcan a tus deseos, anhelos, expectativa y sueños, no para darle gusto a nadie más, ni para encajar en un standard de belleza. Cuando una cirugía se realiza para cumplir las expectativas de otros, es muy difícil que las tuyas queden satisfechas, las transformaciones más satisfactorias son aquellas que nacen de una decisión personal, consciente y auténtica y que te ponen a ti como prioridad. Así que, si estás pensando en cambiar, párate frente al espejo, apaga el ruido exterior y solo escucha a tu cuerpo y a tu corazón y seguro tomaras la mejor decisión.